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Tras un exhaustivo control y análisis de la situación causante de los fuertes olores registrados en el CPI Eretza Berri IPI desde el pasado 2 de enero, queremos informarles que desde todas las instituciones consultadas tanto por parte de la dirección del centro educativo como desde el propio Ayuntamiento, se nos indica que el elemento causante del fuerte olor no constituye peligro para la salud .

Después de dos semanas investigando las posibles causas del olor, se ha localizado el posible foco en el forjado sanitario del sótano situado debajo de la cocina, donde se está cerrando la apertura del tubo existente, para que no libere contenido cuando se anega en la alcantarilla exterior.

Ambas zonas, y el resto de canalizaciones, se han limpiado y vaciado exhaustivamente, lo que unido a la ventilación realizada ha reducido el olor.
En el sótano se realizará una obra para ventilar el mismo y reducir el olor en caso de posible acumulación del material que circula por la tubería.
Ha habido mediciones de gas (que han resultado ser negativas) y de salud pública (negativas), con lo que, a la espera de los informes finales, no existe riesgo para la salud pública.

A continuación detallamos el protocolo llevado a cabo desde el centro educativo y el Ayuntamiento:

  • El 2 de enero se recibe un aviso desde el centro del fuerte olor. En un primer momento se pensó que podía ser de gas con lo que se avisa a la empresa Air Clima que trabaja para el Ayuntamiento. Tras analizar in situ la situación deciden avisar a urgencias de Naturgas.
  • El 3 de enero acuden al colegio responsables de Naturgas y de la empresa Enegas. Tras realizar las mediciones pertinentes los resultados de las mismas son negativos. No hay fuga de gas.
    Desde el Consistorio viendo que el olor persiste se vuelve a llamar a Naturgas para que realicen unas mediciones más exhaustivas. Los resultados obtenidos siguen siendo negativos con lo que se descarta que sea de gas y además se informa que la calidad del aire es buena.
  • El 7 de enero se continuando con el protocolo se barajan nuevas opciones y se analizan situaciones o posibilidades que puedan producir o emanar este tipo de olor como es el caso de algún animal muerto. Se decide a través de la empresa de limpieza industrial Iris, que tiene el Ayuntamiento contratada su servicio, limpiar todos los sumideros, tubos y arquetas del centro además de una limpieza perimetral de los alrededores.
  • Desde el centro se avisa a prevención de riesgos  el día 10.
  • Se continúan con los análisis y mediciones. El Ayuntamiento y la dirección del centro están en continua comunicación con prevención de riesgos laborales, que a su vez se pone en contacto con Salud Pública y Medio Ambiente  que toman muestras de aire (día 14) en diferentes puntos comprobando 170 posibles agentes causantes de contaminación resultado todo negativo.
  • Ante la persistencia del olor desde la Delegación Territorial  se decide cerrar el centro de manera preventiva durante dos días, el 15 y 16 de enero.
  • Se continúan con las pruebas, se realiza un rastreo de nuevo de todo para encontrar el foco del olor incluyendo además la parte eléctrica por parte de Tecuni  (día 15) y el tanque de gasoil que alimenta la caldera.
  • Finalmente se encuentra el foco en el forjado sanitario y se contacta con el Consorcio de Aguas para que tome una muestra del elemento causante del olor para determinar la composición de este elemento y su procedencia para erradicarlo definitivamente.
  • El 17 de enero se reanudan las clases con normalidad puesto que no existe ningún peligro para la salud.