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El Ayuntamiento de Güeñes y el Instituto Gogora han presentado esta mañana el recorrido “Burdin Hesia, Itinerario de la Memoria de Güeñes”, que cuenta con un nuevo panel informativo y señalización direccional.
 
Se trata de un recorrido que permite visitar la mayor parte de los elementos que configuraron el Cinturón de Hierro en Güeñes, que desde 2017 está considerado Patrimonio Cultural Vasco e Itinerario de la memoria de Euskadi.
 
Esta renovación de la señalética, subvencionada por Gogora, el Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos impulsado por el Gobierno Vasco, ha consistido en la colocación de nuevos paneles informativos y postes de señalización, lo que facilita la localización de los diferentes elementos pertenecientes a los restos del Cinturón de Hierro en el municipio.
 
Las actividades programadas para la presentación son las siguientes:
- 10:00h. Encuentro en el Edificio de Cristal.
 Proyección del vídeo “Bilboko Burdin Hesia.Cinturón de Hierro de Bilbao”.
 Muestra fotográfica.
- 11:00h. Salida hacia Arbori. Visita del asentamiento de ametralladoras de la zona.
- 12:00h. Regreso.
 
Gracias a este itinerario, se puede recorrer el Cinturón de Hierro por el Concejo de Güeñes durante 12 kilómetros, distribuidos entre los montes de Luxar y Ganzabal, así como por las zonas de Arbori y Taramona. Se pueden descubrir restos de esta obra defensiva como nidos de ametralladora, puestos de mortero, refugios de tropas y varios tramos de trinchera, elementos que nos permiten recordar el espíritu democrático que alentó la construcción del Cinturón de Hierro.
 
El Cinturón de Hierro fue levantado por el Gobierno Vasco en plena Guerra Civil para tratar de evitar la caída de Bizkaia en manos de los sublevados. Consistió en una línea defensiva estática, destinada a la defensa de Bilbao, siguiendo las instrucciones del general Alberto de Montaud.
 
Con una inversión de 50 millones de pesetas de la época, comenzó a construirse a mediados octubre de 1936, pocos días después de la constitución del primer Gobierno de Euskadi.
 
Con un perímetro proyectado de 80 kilómetros, esta obra en la que trabajaron en su construcción más de 14.000 personas, contó con abrigos, trincheras y numerosos puestos de ametralladoras y artillería.

A pesar de todos los esfuerzos, la abrumadora superioridad de la aviación alemana e italiana y la artillería del bando golpista determinaron la ruptura del Cinturón de Hierro el 12 de junio de 1937 por la zona de Gaztelumendi.
 
Los restos que han llegado hasta nuestros días son un valioso testimonio de la lucha por la defensa de la libertad y por ello, el Instituto Gogora, las Diputaciones de Álava y Bizkaia y los 33 municipios por los que discurría esta línea de defensa firmaron en 2017 un protocolo de colaboración que establece el marco de trabajo para proteger, consolidar, mantener y poner en valor esta línea defensiva.